Cuando la precisión técnica se une a la estrategia comercial
En la industria de alimentos y bebidas cada detalle importa. Un número en la tabla nutricional, la ubicación de una advertencia o la exactitud de una palabra en otro idioma pueden determinar si un producto llega a las estanterías a tiempo o queda retenido en aduanas. Este proceso requiere coordinar, integrar y entregar soluciones completas que funcionen en cada mercado.
Así fue como un cliente del sector, con un portafolio diverso de vinos, destilados, jugos y otros productos premium, confió en nuestro equipo especializado para gestionar un proyecto de traducción multilingüe que iba mucho más allá de las palabras. El reto planteaba garantizar que cada etiqueta, certificado y material promocional saliera perfecto en todos los idiomas y formatos necesarios, respetando normativa y diseño.
Coherencia en múltiples idiomas y formatos
El cliente necesitaba que sus productos llegaran simultáneamente a mercados con idiomas y regulaciones diferentes. No se trataba de traducir una vez y replicar, sino de coordinar entregas en inglés, francés, italiano, portugués y japonés, cada uno con sus propias exigencias legales y terminológicas.
El beneficio fue claro: evitar el riesgo de mensajes inconsistentes o errores de traducción que pudieran afectar la percepción de marca o, peor aún, provocar devoluciones costosas. Al tener un único punto de coordinación, el cliente no perdió tiempo gestionando varios proveedores ni ajustando textos por su cuenta.
Integración total de traducción y diseño gráfico
En el sector de alimentos y bebidas, la traducción de una etiqueta contempla más que solo el archivo de texto. Implica colocar lo traducido en un diseño, asegurarse de que la tipografía sea legible, que el texto se ajuste al espacio sin romper la estética y que cada elemento visual cumpla con la normativa vigente.
Este proyecto incluyó la entrega final de las etiquetas listas para impresión, con todas las adaptaciones hechas directamente sobre los artes originales. El cliente recibió un resultado impecable, sin necesidad de retrabajos ni ajustes posteriores, lo que aceleró los tiempos de aprobación y redujo costos de producción.
Coordinación en momentos de alta demanda
En medio de este proyecto, el cliente enfrentó picos de trabajo: solicitudes regulatorias que no podían esperar y campañas de marketing con fechas ya comprometidas. La solución fue gestionar en paralelo ambos frentes, estableciendo prioridades claras y manteniendo la comunicación fluida.
Este enfoque permitió que se cumpliera con los plazos legales sin comprometer el lanzamiento de nuevos productos o las campañas promocionales. Para el cliente, significó tranquilidad y la certeza de que no tendría que elegir entre cumplir con la parte regulatoria o con su calendario comercial.
Cumplimiento normativo en cada mercado
Cada país tiene sus reglas, y en el caso de alimentos y bebidas, estas no admiten errores. Las traducciones se realizaron con base en la normativa vigente, desde el etiquetado hasta las advertencias sanitarias, pasando por requisitos de origen y composición.
El cliente tuvo la seguridad de que, al llegar a aduanas, sus productos no enfrentarían rechazos por detalles de etiquetado. Esto no solo protegió su inversión en producción y transporte, sino también su reputación como empresa que cumple con los estándares internacionales.
Confidencialidad como parte del valor entregado
En el sector de alimentos y bebidas, la información que circula antes del lanzamiento de un producto es altamente estratégica. Desde nuevas fórmulas hasta campañas inéditas, todo debe manejarse con la máxima reserva.
La confidencialidad no es solo un compromiso verbal, sino una práctica constante en Tilde. Esto le dio al cliente la tranquilidad de que podía compartir documentos y artes sin temor a filtraciones o mal uso de la información.
Un socio estratégico, no un proveedor
Este proyecto no fue solo una serie de traducciones. Fue una gestión integral que combinó idiomas, diseño gráfico, normativa y tiempos comerciales en un solo flujo de trabajo. Para el cliente, significó contar con un socio que entendía la complejidad de su sector y que podía anticiparse a los desafíos.
El resultado: un lanzamiento sin contratiempos, con productos listos para llegar a los mercados en múltiples idiomas, cumpliendo las normativas y manteniendo intacta la identidad visual y de marca.
Desde entonces, la relación se ha fortalecido. Año tras año, seguimos acompañando al cliente en la gestión multilingüe de sus productos, asegurando que cada nueva etiqueta, certificado o material promocional cumpla con los más altos estándares de calidad y normativa. Lo que comenzó como un reto puntual se convirtió en una alianza estratégica que hoy continúa generando resultados tangibles en cada lanzamiento.